Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

La ciudad de Caracas se extiende, vibrante, moderna y espectacular como el suelo de un jardín en un valle tropical. Diego de Losada la fundó en 1567, se mantuvo casi igual desde hace más de 300 años. Incluso después de la independencia de España, manteniendo su identidad colonial durante muchos años.

La capital de Venezuela es el centro de la vida gubernamental, política y económica del país. El hogar de unos 5 millones de habitantes. Caraqueños, es el gentilicio de los habitantes de la ciudad de caracas. La época Colonial de Caracas es difícil imaginarla mirando a la Caracas de hoy.

El río Guaire sigue allí, aunque ahora con sus aguas turbias, habría que despojar carreteras, aplanar edificios e insertar campos agrícolas y árboles de palma antes de acercarse a imaginarse la ciudad original, pero siempre puede dirigirse al centro de la ciudad, hacia el Concejo Municipal, el ayuntamiento, y echar un vistazo a la pintura de Nuestra Señora de Caracas. Gran parte de la tela está ocupada por la Virgen vestida de blanco, pero escondido en la parte inferior central de la pintura es la primera ciudad conocida como Santiago de León de Caracas, como lo fue en el siglo XVIII,  nada más que una colección de casas de adobe con techos de tejas rojas y patios. Lleno de haciendas de cacao, prospero con un clima fresco tropical, de tierra fértil que muchos quisieron conquistar, incluso por Caracas pasaron algunos de los piratas más famosos de la época, haciendo de la historia de los habitantes un cuento de pasión, peligro y aventura, pero gran parte de estas historias fueron perdidas en el gran terremoto de 1820 donde la ciudad quedo completamente destruida.

Las fechas de las pinturas del Concejo Municipal son del año  1700, pero como hace un siglo, Caracas era todavía una llanura salpicada de árboles, campos de los agricultores y amplias casa coloniales de un piso. La más alta estructura fue la torre de la Catedral, visible desde varios kilómetros. Dentro de una generación, la ciudad se transformó: en 1955 la población de Caracas había aumentado a 1 millón de habitantes y rascacielos ocultaron la catedral. Desde entonces, la población se ha disparado cuatro veces más en tan poco tiempo, es la explicación por la cual algunas estructuras en Caracas son inadecuadas y cubren alrededores de la ciudad semejando al anochecer  un nacimiento, montañas  cubiertas con diminutas luces que parecen titilar como estrellas mientras la ciudad duerme.

El mejor lugar para comenzar a explorar la ciudad se encuentra en el centro colonial, la Plaza Bolívar. En Venezuela cada ciudad o pueblo  tiene una plaza con el nombre del líder de la independencia Simón Bolívar. Entre exuberantes palmeras y plantas tropicales sombra de la estatua ecuestre del Libertador en el centro de la plaza. Después de caer la noche, este se convierte en un lugar espectacularmente bonito. Los niños corren para  perseguir palomas y ardillas alrededor de sus bordes. Caraqueños de edad, vestido como en la década de 1950 con sombreros blancos y trajes de colores claros, se sientan en los bancos de la sombra y recuerdan el pasado de un Caracas mucho más pequeña.

Por la riqueza y rápida economía, Caracas con solo solo 400.000 de inhabitantes en 1945 se ha convertido en una ciudad muy atractiva para inversionistas extranjeros, tanto de Suramérica como europeos, asiáticos y árabes, quienes encuentran en esta ciudad una relajada e integrada población abierta a cualquier tipo de cultura, es una ciudad donde cualquier persona que tenga algún tipo de iniciativa puede acceder y  lograr alguna respuesta positiva. También se distingue de las demás capitales mundiales por  permitir  y respetar  cualquier tipo de religión, es una capital con cero racismo de clases o etnias, culturales o filosóficas, en donde cualquiera puede venir y obtener empleo en ocasiones sin tanto protocolo, las puertas de las posibilidades están abiertas para todos.

El pasado y el presente.
Aunque reconstruida después de los terremotos, con modificaciones, para dar cabida a nuevos estilos arquitectónicos de los siglos, deja entrever esa mezcla entre la modernidad y la diversidad de culturas de sus habitantes provenientes de distintos puntos del mundo.
Su colección de arte religioso se destacan con La pintura de la resurrección de Cristo se dice que es un Rubens donado por un almirante francés que escapó años durante una tormenta frente a las costas de Venezuela. La Última Cena es una obra inacabada por amado pintor venezolano Arturo Michelena, mientras El Purgatorio de Murillo es un lienzo inolvidable.
Una capilla lateral de la Catedral fue destinada a la familia Bolívar. Aquí, bajo un techo morisco pintadas para representar a la Santísima Trinidad, se encuentran los restos de la esposa del Libertador y los padres. Después de la muerte de Simón Bolívar en 1830, él también fue enterrado en la capilla, pero sus restos fueron trasladados al Panteón  Nacional en 1876.

Venezuela es un país que acoge a los visitantes, todos por igual tienen la posibilidad de echar raices, compenentrarse con nuestra cultura y vivir en paz y armonía en esta sociedad libre.