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Para quedarse: El jardín de la luna. Es la primera posada que uno se encuentra si sube desde La Guaira, y está a poco más de 600 metros por encima del nivel del mar. Allí todas las camas son de piedra (su dueño es el creador del museo de las piedras), como de piedra son las decoraciones, diferentes en cada una. Hay diez habitaciones y se debe reservar con al menos dos semanas de antelación.

Posada Belen con todo incluido: Especial para grupo familiar. Incluye traslados Caracas – Posada – Caracas, hospedaje en la Posada La Casa de Belén. Contempla un desayuno, dos almuerzos y una cena. Paseos por caminerías y senderos de la posada. Duración: dos días y una noche. Horario: 10:00 AM – 3:00 PM. Precio: $100 por persona.

Posada el Espacio Galipán
: A 1.400 metros por encima del mar, está este lugar especial para eventos educativos y de convivencia. Tiene una sala para ochenta personas, otra para 25 y un salón VIP para 12. Dotada de sala de proyección y eventos educativos. Próximamente se inaugurará allí con una vista a La Guaira y al picacho de Galipán.

Posada las Miradas:
Posada que ofrece también un restaurant tipo gourmet. Posee diez habitaciones con desayuno y cena incluidos.

Hacienda Vieja:
Surgió como hacienda cafetalera a principios del siglo XVIII. Hoy es una posada con 14 habitaciones a 350 bolívares por pareja. Tiene incluso una suite presidencial con jacuzzi y dos balcones, y un restaurant de vista espectacular.

Nota: Carretera adentro, aún en Galipán pero ya en el camino que lleva hasta Macuto, está El Parador de la Hacienda, que ofrece un menú un poco diferente al del resto de los kioscos de camino con cachapas, hamburguesas y pepitos. Funciona en el mismo lugar desde hace casi treinta años, regentado por Rafael Marín y su hijo Wilmer. Como si nada, el señor Rafael se afana lo mismo que año tras año, pero por dentro cuece un sueño.

Mientras pela los duraznos de los dulces que ofrecerá a los turistas, cuenta que, junto con sus socios, amigos y vecinos, los Hernández, decidieron ser empresarios de verdad. Y con un crédito gubernamental por dos millardos de bolívares iniciaron la construcción de una posada y restaurante de categoría y regentada por galipaneros de pura cepa. Se llamará El Picacho. Ya asoman las cabañas, aún sin acabados, con grandes ventanales, que todavía no tienen vidrios, pero que prometen una vista sobre las casi interminables lomas avileñas. Lo primero que abrirá será el restaurante de comida nacional, a finales de este mismo mes, mientras que la posada, con sus 16 cabañas y dos suites ejecutivas se inaugurarán en mayo. El complejo turístico tendrá caminerías y parque infantil.